Espacio de trabajo
Una reforma de la sede de atención al público de la institución de derechos de la ciudadanía de Andalucía, que transforma un espacio anticuado e inhóspito en un entorno que refleja los valores de la organización: transparencia, accesibilidad y cuidado de las personas que la usan.
Cliente
Defensor del Pueblo de Andalucía
Ubicación
Sevilla, España
Alcance
Reforma interior · Rediseño del acceso · Sustitución de ventanas · Diseño biofílico
Estado
Terminado
Arquitectura y diseño de interiores
Indomo
Arquitecto del proyecto
José Delgado
Aparejador, dirección de ejecución y coordinación de seguridad y salud
Antonio Cruces
Contratista principal
RASCON
Principios WELL
Calidad del aire · Confort acústico · Materiales naturales · Biofilia
El encargo
El Defensor del Pueblo Andaluz existe para defender los derechos de la ciudadanía. Su sede —el primer espacio que la gente encuentra cuando acude a la institución en busca de ayuda— era oscura, inhóspita y estaba mal organizada. El encargo era cambiar eso: crear un espacio que comunicara apertura, que hiciera sentir a los visitantes acogidos en lugar de tramitados, y que funcionara mejor para el personal que lo usa cada día.
El edificio tenía además un problema práctico: las ventanas existentes en ambas fachadas principales ofrecían un mal comportamiento térmico y acústico, disparando los costes energéticos y volviendo incómodo el interior tanto en verano como en invierno.
El planteamiento
01
Nuevas ventanas en ambas fachadas. Sustitución completa del sistema de ventanas existente por acristalamiento de altas prestaciones, reduciendo el consumo energético, recortando el ruido exterior y mejorando el confort térmico en todas las estaciones sin intervención mecánica. La envolvente funciona antes que cualquier otra cosa.
02
Una recepción que recibe. El acceso se rediseñó desde cero: distribución abierta, líneas de visión claras, luz natural generosa y asientos que tratan a los visitantes en espera como personas y no como una cola. Una nueva fachada interior porta la identidad de la institución de forma clara y serena.
03
Biofilia como estrategia espacial, no como decoración. Se incorporaron plantas por todas las zonas públicas, no como adorno, sino como amortiguadores acústicos, mejoradores de la calidad del aire y divisores espaciales. Materiales naturales y de baja toxicidad en todo el proyecto: nada de emisiones innecesarias en un espacio usado por el público cada día.
04
El patio como espacio cívico multiusos. El patio interior se rediseñó con mobiliario móvil en roble y acero que puede reconfigurarse para actos públicos, uso del personal o participación ciudadana. Un espacio que no tenía un propósito claro pasó a ser una de las zonas más funcionales del edificio.
Antes y después
Antes
Después
Imágenes del proyecto
«Un espacio que ahora refleja lo que la institución de verdad representa: abierto, accesible y diseñado para las personas que lo necesitan.»
Indomo — nota de proyecto
El resultado
Las nuevas ventanas redujeron el consumo energético y eliminaron la incomodidad acústica que había hecho difícil trabajar en el edificio. Las zonas públicas —acceso, recepción, patio— funcionan ahora como una secuencia coherente que guía a los visitantes con claridad y los hace sentir bienvenidos.
El uso de materiales naturales y de baja toxicidad y de superficies absorbentes acústicas mejoró las condiciones de trabajo del personal a la vez que creaba una atmósfera notablemente más serena para los visitantes. La misión de la institución —proteger y servir a la ciudadanía— es ahora legible en el propio espacio.